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Es decir, su misión es
hacer “coaching” con los diferentes actores
internos en las diferentes fases de
ejecución del proyecto, y aumentar así su
ejecutabilidad.
Este cambio de
estrategia está relacionado con un cambio de
actitud, en el que el peso de la
responsabilidad recae en los actores “que
van a ejecutar el proyecto”, no en los
“expertos en proyectos”. De esta manera se
evita la mayor parte de las dificultades
para la ejecución de los proyectos a las que
antes aludíamos, y se insiste en la
ejecutabilidad como un factor asociado a los
valores: la firme convicción y el esfuerzo
decidido por superar todas las dificultades
a fin de que se haga realidad el proyecto.
La experiencia de
nuestra universidad sobre las ventajas de
este enfoque es decisiva. No sólo ha
permitido la realización de proyectos de
gran envergadura, como el CITTES de
Proyectos y Sistemas Informáticos (UPSI),
sino que ha cambiado totalmente la actitud
de los actores internos de la universidad
respecto a su responsabilidad en los
proyectos.
La necesidad de
integrar los esfuerzos aislados que se
realizan en la Universidad para la ejecución
de proyectos, motivaron la creación del
“Centro de Asesoría y Desarrollo Empresarial
y Social - CADES” como una forma de plasmar
en hechos las ideas que se generen.
Pero, nada de esto
tendría sentido sino buscamos, como
prioridad inmediata, vincular a la
Universidad con su entorno social, como un
ente que genere respuesta a la difícil
situación por la que atraviesa. Para ello,
pretendemos utilizar todos los recursos con
los que cuenta nuestra Casa de Estudios.
Por lo tanto,
pretendemos ser un centro de apoyo líder en
el ámbito regional en el desarrollo de
tecnologías administrativas, formulación,
evaluación y ejecución de proyectos, a
través de las diferentes unidades académico
productivo.
En nuestra relación
con los sectores productivos, pretendemos
ofrecer productos y servicios empresariales
que permitan a éstos alcanzar un
mejoramiento continuo de su calidad y
productividad. En definitiva, como señalamos
anteriormente, "convertir el saber en
instrumento de desarrollo de la sociedad".
Obviamente, empezamos
por casa. Para esto fomentamos el espíritu
de gestión productiva en las actividades de
las diferentes escuelas, institutos y
departamentos. Luego, canalizamos las
fortalezas de la Universidad al servicio de
las organizaciones empresariales e
instituciones gubernamentales y no
gubernamentales, poniendo a su disposición
la asesoría y gestión adecuada que les
permita alcanzar un desarrollo equilibrado y
ser más competitivos.
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